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Los créditos que acaban con la pobreza por Jose F. Leal fotografía de Rosa Muñoz

Parece paradójico, pero este tipo de préstamo bancario —entre 12.000 y 15.000 euros— sirve para atajar la pobreza. Lo apoya la ONU y todos aquellos que, sin más aval que una idea empresarial factible y un DNI, lo han obtenido. Mujeres e inmigrantes son los principales beneficiarios.
Una realidad. Carmen, Iryna y Silvia y los niños de su guardería El Parque, en San Fernando (Madrid).
¿Es posible el sueño americano en España? ¿Se puede crear una empresa de la nada y no ahogarse en un mar de facturas y letras? ¿Puede un no-propietario pedir un préstamo para montar un negocio sin que le echen a patadas del banco? Hace cinco años, Carmen e Iryna lo tenían todo estudiado. Contable e ingeniera, ambas trabajadoras, casadas y con algunos ahorros, se proponían abrir una guardería en un polígono industrial de San Fernando de Henares (Madrid) y necesitaban dinero. "Llegó a ser desesperante; hasta salir llorando, a veces. Fuimos a todos los bancos posibles, les conté mi vida en verso, me exigían todo tipo de papeles… Y finalmente me decían que era muy arriesgado y que no se atrevían", dice Carmen. "Si no tienes una propiedad nadie te avala", añade Iryna.
Desde una periférica oficina de La Caixa les hablaron de la posibilidad de solicitar un microcrédito y les dieron la dirección del Banco Mundial de la Mujer, en el centro de Madrid. Dos meses después, gracias al tutelaje de esta organización, obtuvieron de la caja 15.000 euros, al 5% de interés, y, lo más importante, con su idea empresarial como única garantía de pago. Al banco sólo fueron a firmar. "Sólo nos pidieron el DNI", recuerdan. Hoy, la guardería El Parque es una realidad de 84 alumnos y 13 empleados.
Fue uno de los primeros microcréditos que se concedieron en nuestro país. Hoy, esta fórmula es un fenómeno social que ayuda a miles de personas. En los últimos cuatro años su número se ha multiplicado por 30, pasando de 1,1 millones desembolsados en 2001 a 32,7 millones de euros en 2004. Muchos expertos, desde los grandes organismos internacionales, como el Banco Mundial o el Fondo Europeo de Inversiones, hasta la acción social de las cajas de ahorro creen que se trata de la principal herramienta contra la desigualdad y la semilla que erradicará la pobreza en el mundo.
Un microcrédito no es otra cosa que un préstamo de cuantía limitada —en España la media se sitúa entre 12.000 y 15.000 euros, pero las cantidades varían en muchos países entre 25 dólares y mil dólares— que se otorga a personas a las que una entidad bancaria jamás daría ese dinero sin un aval. El espectro de beneficiarios se restringe a mujeres, parados de larga duración, mayores de 45 años, inmigrantes, discapacitados, hogares monoparentales y minorías étnicas.
No es una moda. Gracias a esta fórmula inventada por el economista de Bangladesh Muhammad Yunus en 1974, en España se han financiado proyectos tan singulares como la Fundación Genus, en Sevilla, dedicada a mujeres maltratadas. Hoy, con la guardería llena de bebés y críos, Carmen e Iryna han terminado de pagar el primer microcrédito —a razón de 256 euros al mes— para una inversión total de 120.000 euros.
Cuando la guardería estuvo montada incorporaron otra socia, Silvia, pedagoga infantil, y se mudaron a un local más grande. Pero su afán emprendedor no quedó ahí: hace dos años pidieron un segundo microcrédito para crear una consultoría con la que ya han ayudado a otras 12 emprendedoras a montar sus guarderías.
Siempre es una entidad financiera —las cajas de ahorro, mayormente— quien rubrica la concesión del crédito pero, para solicitarlo, el candidato debe acudir a una institución mediadora que analiza el plan de negocio y certifica su viabilidad. ONG’s, fundaciones, colectivos sociales, cámaras de comercio, decenas de ayuntamientos... Un centenar largo de organismos han firmado convenios con cajas y el ICO (Instituto de Crédito Oficial), siendo Madrid (24%), Andalucía (17%), Galicia (17%) y Cataluña (14%) las zonas donde más créditos se conceden.
Fenómeno global. Fue en 1997 cuando la ONU dio el espaldarazo definitivo a esta fórmula financiera. En febrero de ese año se celebró en Washington la I Conferencia Internacional sobre Microcréditos, de la que nació una campaña mundial con el objetivo de, en ocho años, llegar a 100 millones de familias pobres, aquéllas que sobreviven con menos de un dólar al día, y reducir a la mitad los 1.100 millones de pobres de solemnidad del planeta.
El primer año de la Campaña Mundial del Microcrédito, los préstamos llegaron a 13 millones de familias, de las que siete se consideraban pobres, y hasta 2003, el último del que se manejan datos globales, los créditos aumentaron anualmente un 39%, llegando a 82 millones las familias beneficiarias, de las cuales 54 millones eran pobres. En abril, la ONU se fijó un nuevo reto en el horizonte: en 2015, 175 millones de familias pobres deberán disponer de microcréditos. La ONU declaró 2005 como el Año Internacional del Microcrédito.
Las mujeres, que sólo obtienen el 3% de los créditos que se conceden en el mundo, son las beneficiarias del 82% de los microcréditos dirigidos a familias pobres en Asia, América Latina y África. Mientras, en Europa se están mostrando muy eficaces para el fomento del autoempleo en los países del Este en su camino hacia la convergencia económica con la UE.
A nivel mundial, hay muchos países en los que no existe una ley contra la usura, donde los prestamistas cobran hasta un 300% de intereses. "En estos países, mientras algunas entidades optan por cobrar tasas de interés para cubrir sus gastos de gestión, aunque nunca tan altas como las que cobraría un usurero local, otras deciden no cobrar intereses altos a los beneficiarios y buscar subvenciones o donaciones para financiar los intereses. Ambas opciones son válidas y conviven hoy", explica Silvia Rico, coordinadora de la Fundación Nantik Lum, especializada en microfinanzas.
En España, seis de cada diez microcredistas son mujeres y un 34% inmigrantes, según el informe Los Microcréditos en España elaborado por Nantik Lum. A David Astete los bancos tampoco se lo pusieron fácil. "Acudí a todos", asegura este peruano instalado en Madrid, de 36 años e ingeniero de montes, "pero ninguno confió en un negocio como el mío, sin inversión ni avales". A mediados de 2004, los proveedores de su recién creada empresa de servicios de jardinería At All Green le apretaban. "O solucionaba mis problemas de liquidez o cerraba", comenta.
Se puso en contacto con Mita, una ONG que trabaja asesorando a inmigrantes, y le ayudaron a elaborar un plan de empresa. En tres meses pudo firmar un crédito de 15.000 euros. "Pude saldar mis deudas, contratar seis empleados y comprar maquinaria para seguir creciendo", explica Astete.
El dinero de los microcréditos españoles tiene tres orígenes: los fondos propios de las cajas de ahorro, el ICO, que gestiona fondos del Banco Europeo de Inversiones, y el Instituto de la Mujer, que canaliza la aportación del Fondo Social Europeo.
En 2001, Caixa de Catalunya, a través de su fundación Un Sol Món, fue la primera caja en abrir una línea de microcréditos. Desde entonces, según la CECA (Confederación Española de Cajas de Ahorro), las cajas —BBK, La Caixa, Caja Granada, Caixa de Catalunya, Caixanova, Caja España, Caja Navarra y CAI, concretamente— han concedido 3.000 préstamos por un importe de 25 millones de euros. De ellas, La Caixa es hoy la entidad que destina mayores recursos —18 millones de euros— y este año prevé financiar en torno a 1.500 nuevas ideas de negocio, todas tuteladas por colectivos sociales. Entre ellos, el más activo es el Banco Mundial de la Mujer en España, con 805 proyectos que han supuesto 5.110 puestos de trabajo para mujeres.
Innovación. Buena parte de las microempresas que surgen gracias a estos créditos se dedica a la hostelería, la construcción y al comercio minorista. Sin embargo, a veces el ingenio y la experiencia tienen su recompensa. Un punto a favor de Carmen, Iryna y Silvia fue la incorporación de un sistema de vigilancia on line, varias videocámaras distribuidas por toda la guardería para que los padres puedan ver vía Internet a sus hijos desde el trabajo. "Nos aconsejaron que incorporáramos nuevas tecnologías, que daban credibilidad e iría en nuestro favor", apunta Carmen.
El año pasado, Vicente Macías, bombero del barrio sevillano de Las Tres Mil Viviendas, fue distinguido como el emprendedor más innovador por el programa de La 2 Aquí hay trabajo. El premio incluía la concesión de un microcrédito de 25.000 euros del ICO, a través de la mediación de la Fundación Incyde. Con el dinero diseñó un prototipo de botiquín contra incendios y patentó un dispositivo automático de desprecintado de extintores que evita al usuario tener que conocer cómo funcionan estos aparatos en caso de emergencia. El sistema fue implantado en diferentes instituciones públicas andaluzas, pero antes le habían dicho "no" hasta siete bancos. Macías ya va por su cuarta patente.

Quién presta y dónde acudir
Los programas propios de las cajas de ahorros Promueve: Las propias cajas con sus fondos propios. Especialmente ocho de ellas: BBK, La Caixa, Caja Granada, Caixa de Catalunya, Caixanova, Caja España, Caja Navarra y CAI. Condiciones: Préstamos medios de 9.000 euros, con seis meses de carencia y cuatro años de amortización, al 4,5% de interés de media, sin comisiones. Dónde acudir: Las cajas han firmado acuerdos con decenas de Agentes de Desarrollo Local en Ayuntamientos y Diputaciones, Fundaciones, el Banco Internacional de la Mujer, Secot, Cruz Roja Española... Lo más sencillo es acudir a una sucursal y preguntar por el más cercano.
Línea de Microcréditos del ICO Promueve: El Instituto de Crédito Oficial, que este año ha dispuesto de 12,5 millones de euros. Abierto hasta el 31 de diciembre de 2005. Condiciones: Financia hasta el 95% de la inversión a realizar, con un límite de 25.000 euros amortizables en cinco años, sin fase de carencia. El interés es del 5,5% TAE sin comisiones. Dónde acudir: Las cajas de ahorro, donde un equipo propio de analistas examina cada propuesta. No todas las sucursales disponen de analistas, es preciso consultar la web del ICO (este enlace).
Programa de Microcréditos para Mujeres Emprendedoras y Empresarias Promueve: La Dirección General de Política para la Pyme y el Instituto de la Mujer con dinero del Fondo Social Europeo. Dispone de seis millones de euros, gestionados únicamente por La Caixa. Condiciones: Importe máximo de 15.000 € (ampliable a 25.000 € en ocasiones justificadas). Cinco años de amortización, más 6 meses de carencia optativos. Tipo de interés: 5% fijo durante toda la vida de la operación. Comisión de apertura: 0,50%. Comisión de estudio: 0,25%. Comisión cancelación anticipada: 0%. Financiación máxima: 95% del coste total del proyecto. Dónde acudir: Sólo a cinco organizaciones gestoras: la Unión de Asociaciones de Trabajadores Autónomas y Emprendedoras (UATAE), el Banco Mundial de la Mujer en España, la Organización de Mujeres Empresarias y Gerencia Activa (Omega), la Federación Española de Mujeres Empresarias, de Negocios y Profesionales (Fememp) y la Fundación Internacional de la Mujer Emprendedora (Fidem).